15/8/17

Hombres y mujeres reaccionan de forma diferente a la infidelidad

Hombres y mujeres reaccionan de forma diferente a la infidelidad


Los investigadores llevaron a cabo un experimento con más de 1.000 personas.


muyinteresante.es

Llamamos infidelidad tanto cuando nuestra pareja mantiene relaciones sexuales con otra persona, estén involucradas o no las emociones, como cuando esta establece una estrecha relación emocional con alguien, incluso si no se practica sexo. Pero, ¿reaccionamos de la misma forma los hombres y las mujeres ante ambos tipos de infidelidad que llamaremos infidelidad sexual e infidelidad emocional?

Un estudio con más de 1.000 participantes desarrollado por científicos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha revelado que no: ambos reaccionamos de forma distinta ante la infidelidad. Entre las conclusiones del estudio publicado en la revista Personality and Individual Differences, se destaca que, mientras los hombres dan más importancia a la infidelidad sexual, las mujeres se la dan a la emocional.

¿Por qué sucede esto? “La psicología de los hombres y las mujeres es similar en la mayoría de las áreas - pero no cuando se trata de la reproducción”, explica Mons Bendixen, líder del estudio. Y es que las raíces de los roles culturales de género y la psicología evolutiva están implicadas en estas reacciones.

Para el experimento, los participantes recibieron al azar una de las 4 versiones de un cuestionario acerca de los celos; los expertos pidieron a la mitad de los encuestados que marcaran qué aspecto de la infidelidad les molestaba más, si la sexual o la emocional en distintos escenarios. Los 500 participantes restantes tuvieron que clasificar dichos escenarios con una cifra en una escala del 1 (no me molesta en absoluto) al 7 (me molesta muchísimo).

“Al igual que en dos de nuestros estudios anteriores, encontramos diferencias sexuales claras en las respuestas de los celos entre los que tenían que elegir qué aspecto de la infidelidad era más molesto para ellos. También encontramos diferencias sexuales similares cuando se utilizó un paradigma de medida continua. Estas diferencias fueron notables, ya que se obtuvieron utilizando dos métodos alternativos de medición, y en una nación altamente igualitaria con una alta expectativa de inversión paterna como es Noruega”, dijo Bendixen.
 

3/6/17

Las 10 frases que jamás debes decir a tu pareja [3-6-17]


Las 10 frases que jamás debes decir a tu pareja

La comunicación es fundamental para que una relación funcione, pero debes tener cuidado con las palabras que utilizas. Deja de ser un bocachancla y, en cuestiones de amor, córtate un pelo al hablar

‘No, no, si nosotros nos llevamos fenomenal. Nos respetamos mil y lo hablamos todo’. Ya, pero seguro que en algún momento de tu idílica relación te has ido de la lengua y has soltado alguna que otra frase hecha que ha convertido el cuento de hadas en una pesadilla sin salida.

Te crees que estás haciendo una simple apreciación sobre algo que ha dicho o hecho, pero tus palabras están haciendo que tu pareja se sienta incómoda, y lo sabes. Sin saber cómo, te has metido en un berenjenal del que te va a ser difícil salir y lo peor es que, a medio y largo plazo, puede que estos errores acaben destrozando tu relación. Ten cuidado porque, como dice Brittany Wong en el Huffington Post, “algunas cosas dichas en el calor del momento pueden ser irreversibles”. 

Tampoco te alarmes, es normal tener conflictos con la pareja de vez en cuando. Pero si quieres evitar que las broncas surjan por meros malentendidos al comunicaros, ya puedes ir dejando de utilizar algunas expresiones que pueden hacer saltar las tensiones solo con pronunciarlas. Estas son las diez frases que nunca debes decir a la persona que amas. Jamás.

1. Frases que empiecen por ‘siempre’ o ‘nunca’

“Es importante mantener el enfoque de la charla en tus necesidades en lugar de señalar los defectos de tu pareja para ofrecer la oportunidad de que haga un cambio positivo en su forma de actuar”, continúa Gilbert. Sustituye los ‘nunca me dices que estoy guapa’ por ‘me gustaría que de vez en cuando te fijases en que me he emperifollado’.

2. ¿Desde cuándo te gusta hacer…?


“Las relaciones sanas y duraderas implican que las dos personas sean capaces de crecer juntas”, incide Wong. Está claro que con el paso del tiempo vamos cambiando y pueden empezar a surgir nuevos intereses. No, no tienes por qué buscar un motivo oculto en que a tu pareja de pronto le guste el cine coreano, quizás simplemente es que no lo conocía antes.

Del mismo modo que no deberíamos alertarnos porque decida dejarse barba o cambie casi toda la ropa de su armario, no debemos sentirnos amenazados porque renueve sus aficiones: “El desarrollo de un nuevo interés no es una amenaza para su relación, pero negarse a aceptarlo o tratar de evitar que él o ella desarrollen esta faceta sí lo es”, comenta la abogada especialista en divorcios Christina Pesoli. “Si estás con alguien que nunca intenta nada nuevo, con el tiempo tu relación acabará siendo de lo más rancia”, insiste Pesolini, quien recomienda encarecidamente buscar nuevos pasatiempos para reavivar la pasión.

3. ¡Estás exagerando!

Parecidísima al ‘estás sacando las cosas de quicio’, los ‘no te pongas a la defensiva’ o el molesto imperativo ‘haz el favor de calmarte’.

Reprimir los sentimientos de tu pareja y hacerla pasar por loca, aunque desde tu punto de vista haya podido perder el norte en sus acusaciones o pensamientos, tan sólo hará que se ponga a la defensiva y, peor aún, que prefiera no volver a decirte nada por puro orgullo o por la pereza infinita que le da tener que volver a defender sus argumentos sin que la acuses de loca.

4. Perdona, ¿qué me decías?

El arte de fingir que escuchas cuando no te estás enterando de nada es útil para reuniones de trabajo, comidas familiares o afrontar una charla con amistades cansinas, pero en pareja te la puedes jugar.

“Con el tiempo tu pareja pensará que no te interesa nada lo que te cuenta y hablar con alguien que no se preocupa un mínimo por lo que dices puede dañar la autoestima”, opina Pesolini. Si estás demasiado ocupado en tus propios pensamientos como para poder escuchar a la otra persona, quizás es que no te interesa demasiado lo que le pase. A la larga, acabará sintiendo lo mismo hacia tus cosas y cuando no tenga ni idea de qué le estabas contando, verás las risas.

5. Los ‘te lo dije’

Ya está el listo que todo lo sabe. Controla tus alardes de sabiduría máxima y procura no acusar a tu pareja de haber fracasado en algo aunque le hubieses sugerido previamente que podía no salirle bien. 

Si ya te molestaba que tus padres, cuando al ir a coger la caja de galletas subiéndote a la encimera de la cocina, resbalaras e impactaras a lo loco contra el suelo, te dijesen aquel devastador ‘te lo advertí’, ¿crees que a tu pareja le hace gracia que lo utilices contra ella? “A nadie le gusta que le traten como a un tonto: trata de empatizar y verás cómo mejora tu relación”, sentencia Marina Sbrochi, experta en relaciones sentimentales, así que evita dejar a la otra persona a la altura del betún. Aunque la idea fuese tan loca que cualquier persona con dos dedos de frente supiese que bien, bien, no iba a acabar. 

6. Esta noche no, cari

Pesoli opina que utilizar la excusa del ‘esta noche no’ y dejar que acabe convirtiéndose en la norma para hacer ver a tu pareja que no quieres mantener relaciones sexuales en un determinado momento, solo conduce a que poco a poco se canse y deje de sugerir que podríais practicar sexo. “La intimidad física es lo que hace que tu relación de pareja sea diferente a cualquiera de tus otras relaciones”, continua la experta, por lo que es recomendable esforzarse porque no se pierda.

Explicar el motivo de por qué esa noche no (habéis cenado una lata de fabada, tienes la cabeza como un bombo por culpa de una reunión de trabajo o simplemente tienes un sueño atroz) y no negarse sin más puede ser la llave mágica para solucionar estos conflictos de alcoba y tratar de ponerles solución cuanto antes.

7. ¿Pero cómo se te ocurre hacer…?

“Tu objetivo debe ser apoyar a tu pareja y animarla durante los tiempos difíciles, no hacerle sentirse mal”, comenta la terapeuta matrimonial Becky Whetstone. Ojo, aunque verdaderamente haya hecho una locura o tome una actitud poco propia de su comportamiento habitual, los ataques personales como ‘¿pero cómo has sido tan estúpido?’, ‘si es que… eres igual que tu madre’ o ‘¿pero qué clase de padre hace algo así?’, solo conducen a las faltas de respeto, las descalificaciones y las discusiones sin sentido que harán que, aún por encima de haberla liado parda, tu pareja se sienta un fracaso total. 

8. No te creo

No es probable que haya momentos en los que sospeches que tu pareja no te está diciendo la verdad o está ocultándote algo, pero no te obsesiones ni dejes de confiar en ella desde el minuto cero. Si dudas, debes transmitir tu escepticismo y hacer notar que algo de lo que dice no te cuadra, pero no ponerte a la defensiva y decirle que no te crees la historia que te está contando.

Acusar a tu pareja de estar mintiendo y soltar un ‘no te creo’ en mitad de sus argumentos –por mucho que sean una trola– es contraproducente. Prueba con un ‘pues no me encaja muy bien la historia que me estás contando’ o ‘me da la sensación de que no me estás diciendo toda la verdad’ antes de montar un señor pollo.

9. Quiero el divorcio


A tope. Vamos a ver, sacar la artillería pesada en medio de una discusión diciéndole a tu pareja que la vas a dejar se traduce en el siguiente mensaje: tú ya tienes un pie fuera de la relación y la vas a abandonar en cualquier momento. ¿Y quién quiere estar en una relación así?

“En pocas palabras, esto es chantaje emocional”, explica Whetstone. Si lo que dices tiene un tono imperativo de ‘o haces lo que quiero o pagarás por ello y te voy a dejar’ –un ‘pues ahora me enfado y no respiro’ que dejan ver tu madurez en todo su esplendor– tu pareja se acabará cansando de tus amenazas y, por descontado, pronto dejará de creerse tu numerito y pasará a la filosofía de vida del ‘ya sabes dónde está la puerta, cariño’.

10. Drama total: ‘Si realmente me quisieras...’


Cuidado, terreno pantanoso. Tu pareja no debe sentirse presionada a hacer algo que él o ella no quiera solo para demostrar su amor por ti. “No hay nada como la culpa combinada con un ultimátum sigiloso para drenar el amor y destrozar una relación”, dice Gilbert, quien recomienda que en lugar de tratar de manipular a nuestra pareja seamos transparentes con lo que queremos: “Si dices que echas de menos pasar tiempo con él o ella y que te gustaría salir más a cenar o hacer planes juntos, estarás afrontando el problema de forma directa y sin confrontaciones”. Así aumentan las probabilidades de que lo haga por amor y no se sienta un rehén emocional.
  

28/5/17

5 señales de que la ansiedad afecta tu relación

5 señales de que la ansiedad afecta tu relación

Mario Guerra nos dice cómo librarnos del infierno que es vivir siendo unos ansiosos de lo peor.

marthadebayle.com.-Mario Guerra

Sabemos que la ansiedad, cuando rebasa los niveles adecuados, puede interferir no sólo con nuestra tranquilidad y paz mental, sino con nuestra capacidad de concentración, el desarrollo de nuestras actividades diarias y con la capacidad de vivir en libertad.

¿Pero qué hay de nuestras relaciones, especialmente las de pareja? ¿Cómo se ve afectada por nuestra ansiedad?

¿Qué es la ansiedad?
  • Es como una señal de alarma que se dispara ante la percepción anticipada de lo que se considera un peligro o una amenaza.
  • Esta alarma alerta a nuestros sistemas de defensa psicológica y física, poniendo a mente y cuerpo en estado de defensa para actuar.

¿Es una enfermedad?

  • No. Todos tenemos cierto nivel de ansiedad que es normal cuando no interfiere con las actividades cotidianas, con el disfrute de la vida, la tranquilidad personal o nuestras relaciones.

Lo que la hace potencialmente tóxica es:
  • Que la amenaza percibida sea inexistente (no se le puede ganar a un fantasma)
  • Que la amenaza sea persistente (como no hay amenaza real, nunca se va, pero vive en la mente)
  • Que venga junto con pensamientos catastrofistas e intrusivos acerca del futuro (en este caso la fantasía supera por mucho a la realidad)
  • Que se acompañe de una sensación de indefensión o impotencia (la persona se siente vulnerable ante lo que teme que vendrá).


5 señales que la ansiedad está afectando tu relación


1. Miedo constante a que la relación termine.

  • Desde sentimientos de que tu pareja está contigo por lástima, hasta fantasías de abandono donde te pones hipervigilante y encuentras “señales” de traición o desamor.
  • “¿Por qué ya no me abrazas como antes?” “Antes cuando llegabas me dabas un beso apasionado y ahora nomás por encimita”.
  • Con esto puedes generar la profecía autocumplida de la que tanto hemos hablado. Provocas lo que más temes y luego dices “lo veía venir”.

2. Angustia al no estar con tu pareja o no saber de ella
  • No sólo porque pienses que ya se está viendo o se fugó con alguien más, sino incluso pensamientos catastrofistas que algo muy malo le pasó.
  • Esto hace que te tengas actitudes incorrectas por razones correctas (tu pareja te importa y la quieres, pero demasiado “amor” también hace daño).
  • Te vuelves perseguidor, todo lo cuestionas, pides “pruebas de vida”, no dejas espacio para la individualidad…

3. Crees que tu pareja estaría mejor o sería más feliz sin ti
  • La ansiedad también se acompaña de baja autoestima (por eso la creencia de no poder hacer frente a lo que venga), así que como te sientes incapaz o insuficiente, sueles victimizarte ante tu pareja con frases del tipo: “Para qué estás conmigo si nada más te estorbo”, “por qué si ya no me quieres no me dejas” o “mejor encuéntrate a alguien que te quiera como tú mereces”.

4. Eres dependiente de que tu pareja te resuelva todas las cosas que te hacen sentir ansioso
  • Hacer reclamos, poner una queja, preguntar por el cereal en el súper, hacer un trámite, pedir la comida al mesero, recoger y mirar primero tus análisis, sacarte una cita, cancelar un pedido, decidir que ponerte, hacer una reservación, elegir la película del cine, etc.
  • Esto, si es sistemático, acabará por agotar a tu pareja o hacerle sentir que estás abusando de ella o que carga con el peso de la relación.

5. Dejas de disfrutar cosas placenteras con tu pareja

Una vida satisfactoria depende en gran medida de la capacidad de fluir con ella, evitando lo evitable y haciendo frente y aprendiendo a vivir con lo que no. Con ansiedad puedes no sólo paralizar tu vida y el fluir de las partes placenteras de tu relación, sino portarte de manera egoísta buscando sólo tu seguridad y tranquilidad como cuando:
  • No acaban de ver una película juntos porque como sientes que te va a dar un infarto en el cine, te sales “al baño” a hiperventilar.
  • No van de vacaciones a la naturaleza porque no sea que una serpiente, bacteria o mosquito los ataque y los infecte de un mal mortal.
  • Evitas viajar en avión, porque se cae; en barco, porque se hunde; en auto, porque chocan; a pie, porque se vayan a caer y fracturar; en realidad vitual tampoco, no sea que les de un aneurisma o ataque epiléptico.
  • No quieres salir de la casa a donde tu pareja quisiera y mejor sugieres que se queden a ver una peli en la casa comiendo palomitas de microondas… siempre!

¿Realmente puede ser tan mala la ansiedad para una relación?

  • Si las señales que acabamos de mencionar no te fueron suficientes, piensa en estos posibles efectos:

Una relación necesita confianza

  • La ansiedad te hace ser paranoico y desconfiado.
  • Aunque tu pareja esté a tu lado, siempre te estás preguntando que trama o qué, o en quién estará pensando.
  • En este caso el peligro mayor son los celos y paranoia que nunca encuentran la manera de satisfacerse.

Una relación necesita ternura
  • La cual no puedes dar cuando te están sudando las manos, tienes retortijones estomacales y taquicardia.
  • La ansiedad te impide relajarte y fluir; imposible que des ternura así.

Una relación necesita paciencia
  • Con la ansiedad es de las últimas cosas que tienes. Todo lo quieres rápido, necesitas tener el control de todo y que sea a tu manera para sentirte relativamente en paz.

Una relación involucra cierta vulnerabilidad

  • Es abrir tu mundo al otro y confiar. Revelar tus miedos e inseguridades al otro.
  • Con la ansiedad a veces eres hermético, te pones muy defensivo y hasta puedes ser agresivo cuando sientes que estás perdiendo el control.
  • Eres como una ostra emocional que nunca muestra la perla que lleva dentro.

¿Qué hacer?

Hazte una sola pregunta:
  • ¿Del 1 al 10, que tan importante es esta relación para ti?
  • Si respondiste entre 8 y 10, entonces deberías estar dispuesto a hacer lo que sea necesario para conservarla, ¿cierto?

Esto implica
  • Reconocer ante tu pareja tu ansiedad.
  • Pedir disculpas si es necesario por tu comportamiento pasado.
  • Buscar detener o amortiguar cualquier conducta obsesiva, agresiva o reactiva que tengas hacia tu pareja. En esto pueden trabajar juntos una vez que saben que el enemigo a vencer no son Ustedes.
  • Ofrecer y hacerte cargo de aprender a afrontarla para que alcances niveles que ya no sean tóxicos para tu vida y tu relación.
  • Si sientes que esto no está funcionando, busca ayuda antes que sea tarde para ti y para tu relación.
  • Si respondiste 7 o menos, entonces quizá no estás en esa relación por amor y sí por ansiedad.
  • Con más razón busca ayuda para ti, así sabrás las verdaderas razones por las que estás ahí y en el peor de los casos evitarás repetir el mismo error en el futuro.

16/5/17

Tesis universitaria dice que en el noviazgo ya hay indicadores del maltrato [16-5-17]

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Tesis universitaria dice que en el noviazgo ya hay indicadores del maltrato

Una tesis de la Universidad de Extremadura (Uex) analiza la presencia de manifestaciones asociadas al maltrato psicológico en las relaciones de noviazgo entre universitarios y pone de manifiesto que los indicadores de este tipo de maltrato comienzan a manifestarse en la pareja durante el noviazgo.

En una nota remitida a Efe, la Universidad de Extremadura ha informado que el estudio ha sido llevado a cabo por la profesora del Departamento de Psicología de la Universidad extremeña, Macarena Blázquez Alonso, El estudio ha incluido una muestra de 1.080 estudiantes universitarios de entre 17 y 23 años, es el primero científico desarrollado en la Comunidad Autónoma y está dirigido a aportar un mayor conocimiento de la realidad del maltrato psicológico en las relaciones de pareja de los estudiantes universitarios.

Blázquez ha indicado que las expresiones más habituales de violencia psicológica entre los jóvenes son las trivializaciones, los reproches, la falta de empatía o apoyo, juzgar, criticar, corregir, la insistencia abusiva y las acusaciones, y ha destacado la indiferencia como el comportamiento de maltrato más utilizado por los jóvenes.

La investigación pone de manifiesto que, además, existen diferencias significativas entre los sujetos analizados en cuanto al género, la edad y la antigüedad de su relación.

Así, los resultados han demostrado que el varón emplea con mayor frecuencia que la mujer todas las manifestaciones de violencia psicológica, a excepción de las conductas basadas en infravalorar las experiencias y vivencias de la pareja, criticar o enjuiciar de forma sistemática e injustificada a la víctima, y emitir órdenes.

El promedio de edad con mayor probabilidad de conflicto se sitúa entre los 17 y los 18 años, ante lo que Blázquez ha precisado que "conforme las relaciones de noviazgo adquieren antigüedad, existe una mayor propensión al ejercicio de conductas de menosprecio hacia las percepciones y vivencias de la pareja".

Blázquez ha presentado como propuesta la creación de un programa de prevención basado en el empleo de la inteligencia emocional como herramienta que permita anticiparse a las situaciones de violencia, impidiendo la aparición de conductas de sumisión y aceptación de la agresión psicológica, al tiempo que promueve un cambio de actitudes.

La idea ha sido diseñada principalmente para ser aplicada en el Departamento de Orientación, en la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, desde el Plan de Acción Tutorial, a lo largo de 50 minutos semanales y en sujetos de ambos sexos con edades situadas entre los 14 y los 18 años, "donde las relaciones de pareja gozan de cierta inmadurez", ha aclarado Blázquez.

No obstante, también puede ser aplicado a todas las personas, independientemente de la edad, que piensen vivir en pareja o lo hagan en la actualidad.

La investigación ha sido dirigida por los profesores Juan Manuel Moreno Manso y María Elena García-Baamonde Sánchez de la Universidad de Extremadura.

17/2/17

¿Qué preguntas tienes que hacer a tu pareja antes comenzar una relación seria? [17-2-17]


¿Qué preguntas tienes que hacer a tu pareja antes comenzar una relación seria?

Igual que invertimos en los objetos materiales, de la misma manera debemos comprometernos emocionalmente en una relación

Participar en una relación necesita un conocimiento de interés inicial que puede revelar el caracter y los valores eticos y morales de su pareja. ¡Su pareja !

Es cierto que las preguntas no son tan románticas como los paseos debajo de la luz de la luna, como las felicitaciones o regalos sin ningun motivo en concreto, pero son muy necesarias para conocer el comportamiento y las ideas de la persona de tu lado. Igual de maravillosa como el amor es la inteligencia, una habilidad útil para evitar tragedias en el futuro y situaciones de compromiso innecesarias. Las preguntas deben ser dirigidas independientemente del tiempo que los novios tienen juntos, normalmente siendo mejor tarde que nunca.

Otra de las razones que evitemos de hacer preguntas es el miedo. No queremos saber respuestas concretas y entonces permitimos a nuestra imaginacion que tenga fantasias negativas que con el tiempo afectarán inevitablemente la paz interior de la familia y la seguridad emocional.

Y el principio de la reciprocidad en un tema muy común. Los novios prefieren tener secretos y evitan hacer preguntas porque ellos mismos tienen miedo a ser cuestionados. Tarde o temprano la verdad saldrá a la luz y va ha hacer daño. Cuanto más a fondo y en un corto período de tiempo conoces el caracter y la personalidad de tu pareja, con seguridad las posibilidades de darte cuenta si la compatibilidad tiene ventaja sobre la incompatibilidad son más altas, y las probababilidades de decepcion, disminuye desconfio o sospecho se disminuyen.

Las preguntas destinadas tienen que ser sobre los valores de guía espiritual,de la calidad de las relaciones familiares, sobre los valores morales y propósitos éticos, financieros y sociales, sobre las relaciones anteriores y sus causas de fracaso, sobre la visión estrictamente personal sobre el compromiso familiar, la comunicación y el respeto mutuo.

La verdad es a menudo extremadamente incómoda, pero al mismo tiempo la ignorancia puede causar daño psicológico adicional.  Con el paso del tiempo, en relación de pareja, lo que no sabes perjudicará definitivamente.

14/2/17

Consejos para disfrutar con tu pareja como nunca [14-2-17]

Consejos para disfrutar con tu pareja como nunca


Diversión, atrevimiento, comunicación e imaginación son ingredientes esenciales para reencender la llama de la pasión en cualquier pareja que desee vivir una sexualidad como nunca antes lo había experimentado, expresa la Dra. Claudia Rampazzo Bonaldo, miembro de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual A.C.

"El estrés, los problemas cotidianos y la rutina en la vida intima son los principales enemigos en el desempeño sexual, situación que con el tiempo puede conducir al rompimiento del lazo erótico-afectivo en la pareja", precisa la también especialista en terapia familiar.

Aunado a ello -dice- en ocasiones la falta de deseo sexual tiene un trasfondo más importante como lo es la disfunción eréctil en el varón, quien al verse ausente o disminuido en su capacidad de erección, evita el contacto íntimo con su pareja, y a la vez provoca en la mujer insatisfacción y disminución de la libido. Esta situación puede resolverse satisfactoriamente mediante la comunicación en pareja y la búsqueda de eficaces alternativas terapéuticas, devolviendo la seguridad sexual en el varón y reencendiendo la pasión en la alcoba.

Para lograr una vida sexual plena es necesario fortalecer la comunicación y reinventar la vida sexual, ser atrevidos, creativos y propositivos. Junto con los besos y las caricias, existen un sin fin de juegos y acciones que pueden darle un toque innovador al erotismo en la pareja, como el uso de ropa atrevida, experimentar nuevas posiciones íntimas o convertir a la pareja en objeto de deseo a través de una sesión fotográfica, aconseja.

Esta es precisamente la premisa del Segundo Concurso de Fotografía Erotismo: Como Nunca Antes, organizado por Bayer Schering Pharma y Levitra, en alianza con la Escuela Activa de Fotografía, cuyo objetivo es promover entre las parejas mexicanas el mensaje de que es posible vivir la sexualidad como nunca antes, incluso superando problemas en la intimidad como la disfunción eréctil.

La Dra. Claudia Rampazzo señala que este concurso de fotografía erótica Como Nunca Antes es una excelente oportunidad para redescubrir la vida sexual, en el cual participar todas las personas mayores de 18 años que residan en la República Mexicana, y cuya recepción de trabajos estará abierto hasta el 24 de septiembre de 2010.

"Para contribuir a tener una vida sexual plena es fundamental reinventarnos en la intimidad, así como identificar y atender puntualmente la presencia de disfunciones sexuales como la disfunción eréctil, la cual afecta a 55 % de los hombres entre 40 y 70 años de edad", destaca la especialista.

Para mejorar la vida sexual en las parejas, la Dra. Claudia Rampazzo enumera ocho pasos para reencender la pasión: 1. Reflexionen y platiquen sobre los factores que han limitado su vida sexual: ¿Cómo empezó todo? ¿Desde cuándo? ¿A quién le afecta más? ¿¿Qué deberían cambiar?

2. Hablen abiertamente sobre su vida sexual: ¿Qué está afectando o favoreciendo el tener o no apetito sexual? ¿La rutina hace que lo que ocurra en la cama sea totalmente predecible y monótono?

3. Pongan diversión a su vida: El placer en general por la vida está relacionado con una vida sexual más plena. Por lo tanto, es muy importante procurar otros placeres como alimentarse con calidad, descansar adecuadamente, hacer ejercicio de manera regular e involucrarse en actividades recreativas y laborales que nos hagan sentir bien.

4. Salgan de la rutina: Realicen viajes y actividades placenteras regularmente, procuren el esparcimiento, involúcrense en actividades nuevas y positivas que sean excitantes, estimulantes o relajantes para el cuerpo y la mente.

5. Sean más atrevidos: Compren ropa, lencería o juguetes sexuales que añadan "sal y pimienta" a su encuentro erótico.

6. Hagan el amor de diferente manera: Intenten cambiar de escenario o habitación; utilicen cremas aromáticas y comestibles a la hora de acariciarse; si es de su agrado, vean material erótico; relaten fantasías eróticas o descríbanle a su pareja lo que están haciendo con sus manos y sus cuerpos mientras lo hacen.

7. Fantaseen sin sentirse culpables: Se vale fantasear con lo que uno desea mientras se hace el amor. La mente es propiedad de cada quien y no necesitan confesar sus fantasías a la pareja.

8. Tomen la iniciativa: Hombres y mujeres podemos proponer el acercamiento sexual, cada quien tiene sus "códigos" de comunicación: podemos ser verbalmente explícitos, indirectos o simplemente iniciar todo con un beso o tierna caricia.

11/2/17

Cuándo comenzar a tener sexo en una relación, según la ciencia

Cuándo comenzar a tener sexo en una relación, según la ciencia

Aunque todas las parejas son diferentes, estudios de la Universidad de Illinois podrían dar un indicio


nuevamujer.com

Las relaciones de pareja pueden resultar complicadas para algunas de nosotras. Con San Valentín a la vuelta de la esquina y todo lo que implica, es normal que nos cuestionemos si llegó el momento de tener relaciones sexuales por primera vez. Hay que aclarar, cada pareja va a su paso y no pretendemos decir qué está bien y qué mal. Todo lo que leerás a continuación está basado en el libro 'The Handbook Of Sexuality In Close Relationships'.

Sandra Mett, profesora de la Universidad de Illinois, publicó una investigación en la que averiguó si tener una conexión emocional previa antes de tener relaciones sexuales podría tener un impacto positivo en el desarrollo de la relación.

Sandra se dedicó a estudiar a hombres y mujeres en edad universitaria y la forma en la que sostenían relaciones sentimentales. Encontró que las parejas que tuvieron primero relaciones sexuales y luego se dijeron primero 'te quiero o te amo' habían tenido experiencias negativas e incomodidad.

Aunque esto no es un claro indicador, su investigación encontró que conocer primero a la persona, compartir cosas y construir un compromiso, crear una conexión emocional es definitivo para que una relación funcione cuando pasa al terreno de lo sexual. Aunque la autora enlista estas cosas, no pone un periodo en cual deban pasar, de ahí que sí, esa sentencia que dice 'que cada relación es diferente y va a su paso' nunca había tenido tanto sentido.

Las conexiones creadas con una pareja no se miden en tiempo y puede que en pocas semanas ambos estén listos para matener relaciones sexuales, porque ambos están cómodos con la decisión.

28/10/16

¿Tienes una buena relación de pareja? Aprende a no arruinarla [28-10-16]


¿Tienes una buena relación de pareja? Aprende a no arruinarla

Una psicóloga explica que las acciones autodestructivas comienzan cuando en alguno de los dos se activa el miedo a ser vulnerable

Cuando las personas comienzan a amar y a darse cuenta de que el otro/a se vuelve demasiado importante, a veces de forma casi imperceptible nace también el temor a sufrir una desilusión

Entonces, sin previo aviso, hay quienes comienzan a hacer todo lo posible, para que ese "amor" termine por distanciarse, aburrirse y emprender la partida.

Según la psicóloga Joselyn Rojas G., directora del Centro Psicológico New Feel, este tipo de comportamiento se debe a que se activa el miedo a ser vulnerable.

"En forma inconsciente o consciente, pones una barrera que generará conflictos o distanciamiento, para que sea el otro quien tome la decisión de terminar. O también puede ocurrir que, definitivamente, cortes la relación y seas tú la que se vaya", explica.

Aclara que no todas las personas son así, pero agrega que hay ciertas características -como la inseguridad, el orgullo, la irritabilidad y la baja autoestima- que hacen a algunas más proclives a sentir que no merecen una relación de pareja.

Pero, ¿en qué momento se inicia el boicot a la relación? La psicóloga, dice que es imposible determinar cuándo se darán estos comportamientos autodestructivos, pero que es común que se presenten con algún cambio en la relación.

"Es frecuente que al vivir juntos, se sumen eventos tensionales en forma cotidiana que antes no existían, por ejemplo al repartirse las tareas de orden y aseo en la casa. O también, cuando llegan los hijos, donde se debe amoldar el sistema e incluir a un nuevo miembro con todo lo que esto conlleva", analiza.

Además, si tenemos esta "falla", el escenario se volverá más complejo cuando con el tiempo, la novedad y del enamoramiento quedan atrás y aparece quienes realmente somos.

En todo caso, si el arruinar relaciones es una forma constante de terminar pololeos o alejar a las parejas, habrá que analizar el cómo, por qué, cuándo y con quién lo hace determinada persona.

"Tiene que aprender a identificar los patrones de comportamiento errados que la están autoboicoteando. Pero, teniendo en cuenta que las relaciones de pareja se construyen de a dos", aconseja la terapeuta.

¡No cometas estos errores!

A juicio de Joselyn Rojas, otra de las grandes causas que llevarían a una persona a arruinar el amor, es la falta de conocimiento que tienen de sí mismas y de sus parejas.

Pero no todo puede ser tan malo. Para salir de esta situación "enrollada", la psicóloga llama a empatizar, "ponerse en el lugar del otro", para evitar los conflictos presentes y los futuros daños.

"Piensa rápido y habla lento es mi consejo. Es importante el modular, la forma en que trasmito el mensaje y por supuesto, el hacernos la pregunta: '¿Cómo me sentiría yo con esto?'. Otra aún más sabia es: 'Con lo que conozco a mi pareja, con lo que ha vivido, con la personalidad que tiene, ¿cómo está en este momento? ¿Cómo se sentirá con lo que estoy diciendo o haciendo?", sugiere.

Por lo tanto, concluye que lo básico es entender el increíble poder que tiene el apego del amor, la empatía y su impacto en nosotros, ya que al no tomar en cuenta al otro o comportarse en forma negativa, se pueden ir creando heridas que terminarán mellando una relación que realmente era buena y prometía.

Para conocer, con exactitud, los tipos de comportamientos desafortunados que se pueden tener en una relación, la especialista detalla los seis errores más comunes.

1. No comunicar, hablar, expresarse: ¿Sé cómo está mi pareja emocionalmente? ¿Sé qué es lo que más le preocupa en este momento? ¿Sé lo que espera o quiere de esta relación? ¿Sé con exactitud y profundidad lo que realmente le gusta y no le gusta de mí? ¿Sé lo que siente y piensa de nuestra sexualidad? Si no puedes responder con profundidad o, peor aún, la respuesta es un 'no sé', es porque la comunicación es de muy mala calidad.

2. Posesivos tóxicos: Son los que limitan a la pareja, provocando insatisfacción y desdicha con pensamientos del tipo "mi pareja debe estar conmigo y nadie más", o "él o ella debe pasarlo bien sólo conmigo". Lo peor es que a raíz de esa dependencia dañina, el más pequeño detalle o conflicto es una amenaza para el éxito de la relación.

3. Vivir la relación desde la carencia: Es una equivocación recordarle en forma frecuente los defectos, errores y situaciones dolorosas a una pareja. Como respuesta, la otra persona tendrá una actitud defensiva sintiéndose como un enemigo. La confianza morirá y el dolor bullirá.

4. Fin del romanticismo y la preocupación:
Ocurre cuando al sentir demasiada seguridad respecto a la pareja, alguno de los dos deja de preocuparse, por ejemplo, del propio aspecto físico. Lo más grave es que los insultos, desprecios, abandonos y rechazos pueden ser parte de la dinámica de la relación, sin siquiera darse cuenta de lo qué dicen o hacen. Es que se anestesian mutuamente.

5. Callejón sin salida: No tomar en cuenta las opiniones de la pareja, invalidarlo, no hablarle, no acercarme al verlo triste, no demostrarle expresiones de afecto, no decirle lo que gusta o sus virtudes, son episodios tan destructivos que cualquier momento positivo es anulado. La relación se define como hostil e imposible de continuar.

6. Crítica venenosa: A nadie le gusta escuchar algo "malo" de él/ella, algo que necesita cambiar, sobre todo si este mensaje es de la persona amada. La crítica de los seres queridos hace sonar la campana de alarma de supervivencia en nuestro cerebro, poniendo en marcha el profundo temor de que vamos a ser rechazados y abandonados. Lo más preocupante es que baja la autoestima y se dice que también el sistema inmune se debilita.
 

25/10/16

Si tu pareja tiene uno de estos trabajos, te engañará seguro

Si tu pareja tiene uno de estos trabajos, te engañará seguro

Si tu pareja pasa mucho tiempo en la oficina, y trabaja en uno de los sectores que te decimos a continuación... ehmmm... te está siendo infiel. Asúmelo

elconfidencial.com

Hay diferentes tipos de infidelidades. Algunas son un aquí-te-pillo-aquí-te-mato, otras son solo virtuales y otras se mantienen con el tiempo. Estas últimas son las peores, no solo para el engañado sino también para el infiel: aumentan las posibilidades de que se acabe enamorando de su amante. ¿Y dónde se forjan las relaciones adúlteras duraderas? Sí, estás en lo cierto, en el trabajo.

Si tu pareja pasa demasiado tiempo en la oficina o atendiendo asuntos de trabajo, desconfía. Y hazlo aun más si cabe si tu amorcito trabaja en el sector financiero (banqueros o corredores de bolsa), es piloto, médico o enfermero. Una encuesta realizada por el sitio web Victoria Milan, dedicado a personas casadas que buscan tener un affaire, así lo ha determinado tras realizar una encuesta entre 5.658 mujeres.

¿Por qué tener una aventura en el trabajo? Aunque tiene sus inconvenientes, hay numerosas personas que tienen un idilio con un compañero de empresa. La investigación reveló que dos de cada tres mujeres adúlteras (65%) tiene líos amorosos en la oficina, ya que les hace el trabajo más emocionante y divertido. El trabajo, además, es un lugar muy sencillo para ligar, pues facilita el surgimiento de la atracción entre las personas. A pesar de todo ello, la mayoría de las infieles (85%) no recomendarían a nadie que tuviese un idilio en el curro.

¿Lo peor de tener una relación con tu compañero? Tener que verle todos los días, por obligación, aun si la cosa no ha salido bien. También está el peligro de que descubran la relación, que preocupa a una de cada cinco mujeres (21%). No obstante, solo al 10% le preocupa que toda la oficina se entere de su affaire, pues creen que no afectaría para nada a su progresión profesional en la empresa. De hecho, la encuesta mostró que estamos más dispuestos a vivir el momento y disfrutar de la vida que preocupados en avanzar en nuestras carreras.

"El sondeo muestra claramente que a pesar de que existe el riesgo de perder el puesto, tener una aventura en el trabajo hace la vida mucho más agradable a ambas partes. La mayoría de los infieles que deciden no mezclar negocios con placer lo hacen porque tienen miedo de ser descubiertos por el resto, lo que les haría sentir incómodos", aseguró Sigurd Vedal, fundador y director ejecutivo de Victoria Milan, a 'The Mirror'.


Si su edad acaba en '9' te será infiel

Ya sabemos que los banqueros, médicos y pilotos son los más infieles. Y que, además, sus amantes suelen ser compañeros de trabajo. Pero aún hay un dato más: si su edad del susodicho acaba en '9', las posibilidades de que sea infiel se incrementan exponencialmente, según reveló un reciente estudio del que se hace eco 'Daily Mail'.

Así, las personas que tienen 29, 39, 49 o 59 años son más propensos a engañar a sus parejas y a tomar decisiones que der un cambio de rumbo a su vida. Cambian de década, lo que les hace replantearse el discurso de su vida. Para llegar a tales conclusiones se analizaron las respuestas de 42.000 adultos de más de 100 países.

El autor del estudio, Adam Alter, de la Universidad de Nueva York, asegura que "la gente audita el significado de sus vidas cuando se acercan a una nueva década". Normalmente, estas personas tienden a llegar a la conclusión de que todo les va bien o que, por el contrario, sus vidas carecen de sentido, lo que les lleva a comenzar una relación extramatrimonial.


El engañado siempre sale ganando


Si tras leer esto has llegado a la conclusión de que tu pareja te la está pegando con otra, esto te va a gustar. Un reciente estudio 'Intersexual Mate Competition and Breakups: Who Really Wins?', publicado en 'The Oxford Handbook of Women and Competition', determinó que las personas que han sido engañadas lo tienen mejor que las que las que han engañado y, desde luego, mucho más que los que se han quedado con el novio o novia infiel.

Además, las personas cornudas suelen mostrar una mejor capacidad a la hora de detectar los comportamientos sospechosos, como señala la encuesta realizada con 5.906 participantes en 96 países.

Si a pesar de todo ello decides seguir con tu pareja, te recomendamos que contestes a las siguientes preguntas: ¿te gustaría seguir con la otra persona si lograras volver a confiar en ella?, ¿has dejado atrás la ira y el resentimiento y estás listo para avanzar?, ¿hay una actitud positiva del otro?, ¿te imaginas siendo feliz con él o ella? y ¿puedes perdonar lo sucedido? La última es la clave. Si eres capaz de perdonar, de verdad, adelante.

3/8/16

El amor no alcanza para que una pareja pueda ir adelante [3-8-16]


“El amor no alcanza para que una pareja pueda ir adelante”

María Isabel Larocca, psicóloga platense. Consultorios repletos de parejas desencontradas. Los matrimonios duraderos: “No siempre es oro lo que reluce”. La incidencia del desamor y de la infidelidad

El fotógrafo pide que corra las cortinas del consultorio, que está casi en penumbras como suele corresponderle a estos ámbitos en donde muchas personas reciben atención y, entre ellas, sobre todo, las parejas en crisis que van en busca de alguna salida. La psicóloga María Isabel Larocca accede y deja entrar por la ventana la luz más plena de la calle 58, donde funciona uno de sus dos consultorios. El otro es en City Bell y allá también van hombres y mujeres desencontrados.

“El amor sólo no alcanza para que una pareja pueda ir adelante. Hay muchas más cosas que deben existir para que se forme una buena familia. Hace falta una buena comunicación, una buena comprensión, intereses comunes, y eso muchas veces no se da”, es el primer comentario de la psicóloga.

Nacida en Barrio Jardín, hija del electricista Miguel Angel Larocca y de Zulma Strak, recuerda que estudió el primario en la escuela de monjas María del Luján Sierra, sobre la calle 74, y el secundario en Nuestra Señora de Luján. Dice que en los años del bachillerato pensó en estudiar medicina y que por eso se anotó en esa facultad, donde rindió el primer año. “Pero finalmente me incliné por la psicología y me gradué en la facultad de la Universidad de La Plata”.

Su experiencia profesional no es extensa. La inició en 2008 y en estos cinco años vivió encontrándose con muchas de las más conflictivas vivencias humanas, no sólo las que se plantean en las vidas de las parejas sino aquellas que, como la anorexia o la bulimia, la ansiedad, la depresión, las angustias, las fobias, los ataques de pánico, los procesos de duelo o el estrés golpean en las puertas de los consultorios.

¿Usted no cree, como se creía hace muchos años, que para ser psicólogo sería conveniente, primero, ser médico?


“No, no lo creo en absoluto. La psicología es una carrera autónoma que no necesita de la medicina”

Uno lee en el diario –o conoce casos- de matrimonios que duraron 50, 60 años y hasta más tiempo aún. Estas personas, comparadas con los que puede verse ahora, con multiplicidad de parejas efímeras, parecieran ser como dinosaurios, como especies casi extinguidas… ¿Cuál es su opinión sobre estos casos?


“Es evidente que existen parejas que pueden haber llevado una relación amorosa y armoniosa. Esta es una de las hipótesis. Otra sería que hay matrimonios que se aguantan, que se toleran, con todo lo que eso puede implicar”.

¿Habría que desconfiar de algunos de los matrimonios duraderos?

“Yo no digo que haya que desconfiar. Pero uno va viendo cosas en la vida. A ver, ese dicho “no siempre es oro lo que reluce”, puede venir bien para explicar algunas relaciones prolongadas. Existe además un problema generacional y cultural evidente, creo. Hay parejas en las que ambas partes carecieron de todo tipo de posibilidad para romper con esa suerte de inercia existencial”.

¿En qué medida incide la infidelidad para definir la existencia de una crisis de pareja?

“Siempre advierto que no se puede generalizar, cada caso es distinto de otro. Pero a rasgos generales puede decirse que en muchas parejas el emergente suele ser una infidelidad, que es la que desata o corporiza lo que realmente está pasando”.

¿En qué porcentaje de los casos que usted trata aparece la infidelidad en la pareja?

“No me atrevo a dar un porcentaje. Pero quiero enfatizar que son muchas las causas de una crisis y que la infidelidad, cuando existe, es una más”.

¿Usted trata los problemas como si fueran de dos o discrimina entre los problemas de uno y otro?

“Yo diría que en la mitad de los casos se trata de conflictos de relación entre los dos, pero deriva también muchas veces en la necesidad de resolver conflictos individuales. La terapia de pareja no tiene como función primordial la unión de esa pareja, sino lograr que entre ellos se restablezca un vínculo sano. Esto decanta solo y el problema se va a ir descubriendo naturalmente durante el proceso de la terapia”.

Hoy los jóvenes no parecieran demasiado adictos a tener relaciones prolongadas. Se van a vivir juntos o se casan y luego se separan con una facilidad que, por momentos, asombra…

“Esto tiene que mucho que ver con la cultura de lo descartable que impera en la actualidad…”

¿Podría ser algo más explícita sobre este punto?

“En términos generales puede decirse que hay una mayor búsqueda de satisfacciones inmediatas. Y esto se traduce, cuando se habla de la vida sentimental, en que hay menos tolerancia entre las personas. Mucha gente dice: estoy mal acá, mejor empiezo otra relación. Y no saben que pronto ese mismo mecanismo lo volverá a aplicar. Estará mal en su nueva pareja y buscará otra. Así que hay gente que tiene dos hijos con una pareja, uno en la siguiente y tres en la tercera…”

A una persona de cierta edad esta descripción le suena como catastrófica. ¿Qué juicio de valor le merece a usted esta realidad?

“Antes que nada, quiero decir que no es que esté mal que la gente se separe, si no hay otro remedio. Pero tampoco está para nada bien que exista superficialidad en los vínculos”.

Usted, como psicóloga y desde luego asesora de las parejas en crisis, ¿tiende a ser conciliadora o es más tajante y aconseja la separación?

“Soy conciliadora. En la terapia uno debe actuar casi como un mediador”

Cuando están frente a usted, ¿se pelean las parejas? ¿Hay incidentes?

“Jamás permitiría un incidente o una discusión a los gritos. La que dirige la terapia soy yo. Pero sí debo señalar que muchas veces las partes de una pareja no se escuchan uno al otro. Habla uno y habla el otro, sin escucharse. Pero también en el consultorio uno advierte cuándo alguna de las partes, o las dos, quieren que la relación sane”

¿Cuánto incide el tema de los hijos?


“Enormemente. Cuando hay hijos es fundamental que la relación sea armoniosa. Pero también influyen mucho, cuando se van definitivamente del hogar. Allí cada miembro de la pareja descubre, a veces con mucho asombro, que debe volver a convivir con el otro y eso cuesta”.

Desde que la mujer trabaja afuera del hogar, ¿cambió el modelo de pareja?

“Cambió muchísimo. Y creo que, en general, para bien”

¿Qué importancia tiene para la armonía de la pareja una buena relación sexual?

“Mucha importancia. Pero no es definitoria. Si apuntáramos a eso, hablaríamos de relaciones pasionales. Además existen etapas en la vida, en los que esa relación tiene menor incidencia”

¿Cuál ha sido la experiencia más exótica que ha tenido en las consultas con sus pacientes?

“El hecho de que hace poco tiempo vino una pareja a plantearme sus conflictos y a realizar su terapia. Lo raro es que los dos tienen más de 70 años de edad”

A partir de la emancipación económica de la mujer, ¿hay más divorcios?

“Estimo que sí. La mujer ha conseguido a partir de allí más libertad para disponer de sus bienes y de su patrimonio”

¿Existe alguna fórmula para garantizar la felicidad y durabilidad de una pareja?

“Responder esto sería como responder si existe o no una fórmula para la felicidad humana en general. Yo creo que no existe… pero ya que pregunta pienso que... lo principal es el deseo de mantener el vínculo con el otro... sí, ser junto al otro”

¿Le parece bien el dicho popular que alude a la “media naranja”, como complemento de uno en la pareja?

“Para nada. No está bien. No hay que ser medio en nada. Hay que ser uno. Si uno es medio, va a estar demandándole al otro que sea la otra mitad. Eso está mal. Cada uno debe ser una naranja. Una pareja se hace con dos naranjas”