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6/12/17

Cuándo los celos sobrepasan el amor [6-12-17]

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Cuándo los celos sobrepasan el amor

Ciudad de México (México). Algunas personas no sienten celos, en ningún momento, durante sus relaciones. La mayoría de la gente, creo, es como yo: segura de sí misma hasta cuando se enfrentan con la idea de que su pareja tiene un/a ex, y de que tal vez en el pasado él o ella le prometió amor eterno, honor, y aprecio a esta persona.

Siempre es bueno catalogar a los celos como una emoción tonta, pero no podemos negar el poder que tienen para lograr estresarnos. Es diferente para cada persona que padece de celos. Una mujer podría no tener ningún problema con la secretaria sexy de su marido, pero se morderá las uñas por los nervios cuando él asista a una reunión de sus amigos de preparatoria llena de ex novias. Otras personas luchan constantemente contra el impulso de querer preguntar cuán larga es la lista de amores de su pareja. Pero si sospechas que tu pareja te engaña, de serlo asi, ¿por qué estás con esta persona? Los celos normalmente llevan al fracaso a más relaciones que las que protegen.

"Lo más interesante sobre los celos, es que tienden a ser engañosos e inesperados", dice el Dr. Robert Bringle, profesor de psicología en la Universidad Purdue, quien estudia los celos en las relaciones. "Una persona, por más segura que sea, puede ser cegada por los celos". La buena noticia, dice él, es que, incluso si no podemos asegurarnos de que no aparecerán, "sabemos lo que los alimenta; lo que significa que podemos matarlos de hambre".

Para poder poner a tus celos a dieta, prueba lo siguiente:

Deshazte de ellos


"Lo primero que debes preguntarte es: '¿son mis celos un patrón?'", dice Ronald Mah, terapeuta de parejas en Berkeley, CA. "Si tu tienes un patrón, donde eres celoso en todas tus relaciones, entonces el problema muy probablemente seas tú, y debes hacerle frente'. No es responsabilidad de tu pareja hacerte sentir seguro, dice Mah. Eso no significa que no le puedas pedir a él o a ella que sean un poco más sensibles, pero si tu pareja se irrita por tu ojo vigilante, tendrás que retirarte y trabajar en tus propios problemas, olvidando el dolor de un/a ex que se alejó de ti, o un padre que desapareció, y probablemente lo hagas con terapia antes de que alejes a tu pareja actual para siempre.

Identifica la verdad en cada situación

La gente tiene una tendencia a generalizar, dice el Dr. Bringle. Es decir, si tú ya estás sintiendo sospechas, cada cosa, por más pequeña que sea, parecerá encajar en esa situación. Es casi como una profecía cumplida. Digamos que tu pareja responde a una de tus llamadas, y contesta: "te vuelvo a llamar en unos minutos", y tú asumes que está con otra persona con la que él o ella te está engañando. Resuelve esta situación observándote a ti mismo/a, y pregúntate cómo has llegado a esta conclusión. No te limites a hacer suposiciones sobre la decencia de tu pareja. Si detectas un patrón de duplicidad, es claro que debes hacer preguntas, pero no dejes que tus inseguridades persistan.

Dilo en voz alta

La realidad es que las parejas deben de tener una conversación (¡o incluso varias!) para acordar lo que ambos esperan el uno del otro. "Muchas veces, tus celos pueden estar fuera de control porque tienes un complicado sistema de reglas y regulaciones de las cuales la otra persona no tiene ni idea", dice Mah. Acaba con las dudas teniendo una charla. "Con tranquilidad, le expliqué a mi chico que cuando el salía con sus amigos, y decía: 'Te llamaré más tarde', pero no lo hacia, yo generaba todo tipo locuras en mi cabeza", dice Julie, de St. Louis. "Entonces, le dije que así era como mi mente trabajaba, y que él no tenía que llamarme, ni decir que me iba a llamar. Que para mí estaba bien que él tuviera su noche de chicos, y punto.' Esta táctica de utilizar el lenguaje del 'Yo' para explicar cómo te sientes es excelente, a diferencia de culpar a la otra persona con acusaciones como: "Tú dijiste que me ibas a llamar y ¡no lo hiciste!"

Consulta las fuentes adecuadas


Si tus padres no fueron exactamente el mejor modelo de pareja, puede ser que te encuentres tratando de descifrar cuál lo sería. "La gente comete mucho este error", dice Mah. "Piden consejos a gente que está tan ansiosa e insegura como ellos, y acaban reforzando sus malos hábitos'. Pide consejos a personas que han logrado estar en el tipo de relación que tú quieres, y pasa tiempo con ellos, observando y aprendiendo de su comportamiento, como lo haría un antropólogo en entrenamiento.

Aumenta tu autoestima

"Los celos son realmente inseguridad", dice Mah. "Si tu pareja es de confianza, debes de reducir al mínimo los celos haciendo las cosas que te hagan sentir bien; entrenar, cultivar tus otras relaciones, o lo que sea que te haga sentir fantástico acerca de ti y de tu vida'.

Aprende a olvidar los tiempos difíciles

Cuando una situación de envidia se asoma, prepárate para ello. "Todos sabemos de lo que somos capaces cuando estamos estresados", dice Mah. "Pero eso no quiere decir que está bien exteriorizar tus temores cuando ocurren situaciones estresantes. Si tú sabes que te pones celoso/a cuando tu novio/a tiene que ver a su ex esposo/a para recoger a los niños, prepárate con anticipación". Aunque esto signifique recitar afirmaciones o asegurarte de compartir algunos besos de más con anticipación, encuentra maneras saludables para manejar este estrés.

Pero no importa qué, dice el Dr. Bringle, no aplastes a tus celos por completo. "Los celos son una señal de alerta", dice. "Igual que el dolor, nos dice cuando algo podría estar mal. Y puede ser saludable para una relación decir, por ejemplo: 'Me siento celosa cuando ves a tu ex novia' y tener una conversación sobre cada uno de los límites en su relación." Es decir, utiliza la sensación incómoda como un punto de partida para una discusión, pero no como una forma de ultimátum. Con información de Match.com

15/8/17

Hombres y mujeres reaccionan de forma diferente a la infidelidad

Hombres y mujeres reaccionan de forma diferente a la infidelidad


Los investigadores llevaron a cabo un experimento con más de 1.000 personas.


muyinteresante.es

Llamamos infidelidad tanto cuando nuestra pareja mantiene relaciones sexuales con otra persona, estén involucradas o no las emociones, como cuando esta establece una estrecha relación emocional con alguien, incluso si no se practica sexo. Pero, ¿reaccionamos de la misma forma los hombres y las mujeres ante ambos tipos de infidelidad que llamaremos infidelidad sexual e infidelidad emocional?

Un estudio con más de 1.000 participantes desarrollado por científicos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha revelado que no: ambos reaccionamos de forma distinta ante la infidelidad. Entre las conclusiones del estudio publicado en la revista Personality and Individual Differences, se destaca que, mientras los hombres dan más importancia a la infidelidad sexual, las mujeres se la dan a la emocional.

¿Por qué sucede esto? “La psicología de los hombres y las mujeres es similar en la mayoría de las áreas - pero no cuando se trata de la reproducción”, explica Mons Bendixen, líder del estudio. Y es que las raíces de los roles culturales de género y la psicología evolutiva están implicadas en estas reacciones.

Para el experimento, los participantes recibieron al azar una de las 4 versiones de un cuestionario acerca de los celos; los expertos pidieron a la mitad de los encuestados que marcaran qué aspecto de la infidelidad les molestaba más, si la sexual o la emocional en distintos escenarios. Los 500 participantes restantes tuvieron que clasificar dichos escenarios con una cifra en una escala del 1 (no me molesta en absoluto) al 7 (me molesta muchísimo).

“Al igual que en dos de nuestros estudios anteriores, encontramos diferencias sexuales claras en las respuestas de los celos entre los que tenían que elegir qué aspecto de la infidelidad era más molesto para ellos. También encontramos diferencias sexuales similares cuando se utilizó un paradigma de medida continua. Estas diferencias fueron notables, ya que se obtuvieron utilizando dos métodos alternativos de medición, y en una nación altamente igualitaria con una alta expectativa de inversión paterna como es Noruega”, dijo Bendixen.
 

2/11/15

Ese Tormento llamado Celos [2-11-15]


Ese Tormento llamado Celos

Juego pícaro para atraer la atención de quien amamos, baja pasión, dolencia, flagelo, y hasta muerte, los celos dan para tanto.

Son tan perturbadores que hasta hay quienes plantean la posibilidad de extirparlos quirúrgicamente. Solución para casos gravísimos, claro está.

Esta pasión extrema, la de los celos, es la que el escritor Roberto Ampuero explora y nos pone ante los ojos con su novísima obra Los amantes de Estocolmo (Editorial Planeta). Como él mismo relata, desde su casa en Iowa, EE.UU.,“La novela arranca con algo que quizás muchos han experimentado como realidad o simple especulación: encontrar entre las pertenencias de la pareja un objeto que parezca prueba evidente de la infidelidad”.

Ampuero, quien se reconoce celoso, pero no de celos enfermizos, agrega: “Creo que nadie está libre de los celos. Como diría Rubén Darío: ¿Quién que ama no es celoso?”.

No es un sentimiento cómodo. Porque los celos mortifican. O, por lo menos, incomodan. Y a veces hasta matan. Tanto que ya se creó una institución para combatirlos: la Asociación Lucha Contra los Celos y que en el 2001 fue reconocida por el Ministerio del Interior de España. Es la primera en su tipo y sus objetivos revelan cuán profundos pueden ser los alcances de lo que llaman “celos malos”. Entre otros fines, se plantea pedir a los organismos competentes que dejen constancia indiscutible de su condición de enfermedad; reclamar la investigación de terapias eficaces para combatirlos y defender la hipótesis que establece a los celos como principal causa de malos tratos domésticos.

Es algo demasiado frecuente. Basta escudriñar los diarios. El 17 de octubre nos informaron sobre una mujer temporera de Chimbarongo, rescatada desde su casa por Carabineros: el marido la mantenía bajo llave, temeroso de que ella pudiera llegar a serle infiel. La mujer, de 25 años, permaneció meses recluida en una habitación de ocho metros cuadrados, con su bebé que hoy tiene ocho meses, al que sólo podía alimentar con leche materna.

Tan tormentosos pueden llegar a ser los celos, que la ciencia ya ha comenzado a dar soluciones. Se trata de la capsulotomía, una operación que consiste en cauterizar quirúrgicamente una zona del cerebro, mediante la cual se pueden tratar diversas obsesiones, como la anorexia, la drogadicción y también algunos casos de celotipias. Aunque es una intervención breve, resulta muy compleja y delicada, razón por la que está sujeta a una norma ética muy estricta, que la restringe sólo a casos de extrema gravedad. Son contados los equipos médicos que la realizan en el mundo. Uno de ellos es chileno, trabaja en la Clínica Dávila y está encabezado por el doctor Renzo Zamboni.

Los orígenes de los celos se remontarían a un millón de años atrás, cuando hombres y mujeres debían permanecer al acecho de sus conquistas para evitar que otro u otra ocupara su lugar. Es la tesis de los sicólogos evolucionistas, quienes explican el surgimiento de esta emoción a través de la teoría darwiniana: ellas temían que los hombres, que eran cazadores y, por lo tanto, proveedores, pusieran los ojos en otra, porque eso podía significar inmediatamente la pérdida de la comida necesaria para alimentar a los hijos. Ellos, por su parte, vigilaban que las mujeres no se fijaran en otros varones, pues la pierna de mastodonte que habían conseguido podía terminar alimentando a hijos ajenos. Desde entonces los cerebros humanos se habrían programado para reaccionar ante ciertas amenazas, experimentadas como un riesgo de pérdida dentro de la pareja y habría surgido esa emoción que llamamos celo.

La interpretación es respaldada por estudios del doctor David M. Buss, psicólogo de la Universidad de Texas, según una investigación realizada por el New York Times. A juicio de Buss, “hombres y mujeres sienten celos por igual, pero las razones que los desencadenan son distintas”. Ellas los sufren por razones emocionales y ellos por miedo a la infidelidad sexual. Pero una nueva interpretación, encabezada por psicólogos de las universidades norteamericana de North Western y Yale echa por tierra esta hipótesis, postulando que la posibilidad de una infidelidad sexual es el fantasma que hace surgir con más fuerza los celos en todas las personas, independientemente de su condición sexual.

La mayoría de los especialistas postulan que sentir celos en cierto nivel es normal y hasta útil para fortalecer la unión de una pareja, pues la misma palabra celo remite a algo que se cuida con preocupación.

El psicólogo Giorgio Agostini no piensa igual. Para él los celos, aunque correspondan a una reacción muy frecuente y puedan catalogarse como naturales y normales, nunca son sanos, pues siempre están denotando algún temor de las personas y por esto hay que intentar superarlos. “Forman parte de la naturaleza humana, persiguen la retención del afecto y surgen de manera natural ante el temor de perder ese afecto”, especifica. Pero son pocos los que reconocen el problema y sólo alrededor del 20 % de las personas consulta a los psicólogos por esta causa.

Entre los distintos tipos de celos, Agostini destaca los posesivos y que van desde el niño que sufre por la llegada de un nuevo hermano -pues siente que la mamá ya no va a ser más de él- hasta personas que creen que su mujer o el marido es de su propiedad y se ponen celosos incluso de las actividades que los distraen, como el simple partido de fútbol dominical y rivalizan con todo lo que sienten que les está quitando el tiempo para compartir con la pareja.

En otro nivel sitúa los celos de personas inseguras, que tienen una mala imagen de sí mismos, se sienten desvalorizadas y no creen en su capacidad de retención de la relación de pareja, muchas veces producto de un desarrollo en su infancia en la que no fue estimulada la autoestima. También hay celos de personas con muchas fantasías o que han tenido varias aventuras amorosas, y todo aquello lo proyectan gratuitamente, achacándoselo a la pareja. Finalmente, están las celotipias que se dan en personalidades muy anormales, con locuras, donde hay alteraciones de la realidad.

“Decir que si no hay celos no hay amor es absolutamente cultural. En una relación de pareja sana no hay celos, porque hay confianza y, por lo tanto, se le cree al otro y no se duda acerca de dónde está o qué está haciendo. Los celos siempre surgen por inseguridades. De la misma manera que siempre que hay celos, salvo que haya motivos reales, es por falta de comunicación afectiva. Hay que hacer sentir al otro que es el mejor y si uno tiene a la mejor persona al lado, no se la cambia por nada”, remata el psicólogo.

3/6/15

Cuando los celos impiden la felicidad de la pareja 03-06-2015


Cuando los celos impiden la felicidad de la pareja

Es normal que en los primeros meses se busque una ‘exclusividad en la pareja’, donde ambas partes traten de estar juntos la mayor cantidad de tiempo posible, sin embargo, cuando este deseo llega a suprimir la libertad del otro, estamos ante un caso de celos obsesivos.

En esta situación ‘entendemos que la relación de pareja es casi una relación de propiedad’, indicó la doctora Lupe Maestre en Confidencias de RPP. En consecuencia, advirtió que lejos de ser un tema que ayude, puede terminar hastiando y hacer sentir que la unión no es producto de los ‘lazos de amor, sino cadenas’ que cada día van causando infelicidad.

¿Siempre son malos?

Si bien, los celos pueden llegar a ser obsesivos, hay casos en los que tienen un motivo fundamentado y se dan para proteger la relación.

* Celos racionales

Este tipo de circunstancia se da cuando se percibe que hay factores que podrían afectar la relación, como salir con amistades que promueven el libertinaje y la infidelidad.

Por ello, la doctora indicó que al estar en un compromiso, hay que tener en cuenta que esto implica la renuncia a ciertas conductas, pasatiempos o incluso amistades que permitan la supervivencia de la relación a través del tiempo. No obstante, esto no quiere decir que uno se vuelva esclavo del otro.

* Celos irracionales

En estos casos, no existe un motivo real de la persona, sino que todo es producto de la imaginación. El problema se encuentra en que se busca la posesión del otro al punto de suprimir la libertad individual.

Este tipo de celos necesita ser tratado por un especialista que, según la doctora Maestre, brinda resultados satisfactorios.

La libertad en la pareja

“El amor de pareja requiere de oxígeno, que ambas personas se distancien por momentos para ir a atender otros cariños, intereses y cosas que forman parte de la vida de uno y que luego, alimentado de estos, se vuelvan a reunir y puedan darle crecimiento al vínculo”, agregó la doctora.

9/3/15

Evita los celos profesionales con tu pareja 09-03-2015

 
Evita los celos profesionales con tu pareja

En el amor maduro, en lugar de celos, existe el reconocimiento, apoyo, cuidado y respeto por las actividades del otro

Para muchas personas ser testigos de que su pareja avanza a pasos agigantados en su carrera laboral, puede convertirse en un evento que lejos de fortalecer la relación sea un motivo de enojo y frustración, sobre todo cuando para ella el camino en este mismo sentido ha carecido del mismo impacto, razón por la que es posible que se despierten episodios de celos profesionales.

Como explica Rebeca Raynaud, investigadora en Estudios sobre la Mujer: “Los celos motivan la conducta humana y forman parte de las pasiones irracionales del hombre o de la mujer, pues se encuentran fuera del control conciente de la persona.

Existen celos en la pareja, en la familia y entre amigos. Casi siempre surgen de un sentimiento de inseguridad muy profundo, al que se le añade la incapacidad de amar, y un desprecio de sí mismo.

En algunos casos, es posible transformarlo en acciones de generosidad, para enfocarlo a la solidaridad y a la unión. Sin embargo, los celos profesionales, se traducen en envidia.

Y es que las personas celosas tienden a ser envidiosas y viceversa”.

Cuando una persona siente celos profesionales hacia su pareja, inmediatamente se produce una situación de autocrítica: "¿Por qué está viviendo esa situación y yo no?, ¿en qué soy inferior?, ¿qué debió hacer para que le dieran ese puesto?" En consecuencia, se comienza a actuar con hostilidad hacia ella, a quien se percibe como un rival y no como a una pareja.

No obstante, en el amor maduro, en lugar de celos, existe el reconocimiento, apoyo, cuidado y respeto por las actividades del otro.

Y es que casi todas las personas, en algún momento, podemos llegar a sentirlos, aunque no los manifestemos de igual manera.

Dependerá de la historia personal de cada individuo: su familia, su educación, el concepto de libertad y confianza en sí mismo y en los demás.

Lidia Flores López, psicóloga y especialista en terapia de pareja y de mujeres, explica que: “Lo más saludable es que las dos partes que componen una pareja, reconozcan las cualidades del otro, y que ambos tomen conciencia de que cada uno tiene el talento suficiente para ser exitoso en lo que decida realizar.

Lo más natural es que si él o ella tienen un logro, lo compartan y reciban apoyo”.

En la actualidad, la mujer desempeña un doble rol: como ama de casa y como profesionista, por lo que es necesario reestructurar los roles dentro de la pareja, con el propósito de que ambos convivan en igualdad de condiciones y compartan responsabilidades.

Según la psicóloga Lidia Flores López: “A pesar de que es injusto que además de trabajar, algunas mujeres lleguen a su casa a continuar con las labores del hogar (la famosa doble jornada) es un fenómeno que es visto como normal.

Sin embargo, la situación actual exige que el hombre apoye a su mujer en estas tareas, lo cual no menoscaba su masculinidad ni jerarquía, al contrario, habla de su compromiso y solidaridad hacia ella”.

El compromiso de ayudarse y apoyarse en todos los ámbitos de la vida, es uno de los motivos más importantes por los cuales decidiste compartir en pareja.

En ello están implícitas emociones tan básicas como los celos, y verbalizar ese tipo de sentimientos es una manera de desear que el conflicto se solucione.

No pierdas de vista que más que el éxito profesional, lo más importante para triunfar con tu pareja es, precisamente, la armonía entre ambos.

Por lo tanto, es fundamental no descuidar el amor, el respeto, la comprensión y la empatía por el otro.

La búsqueda del respeto, apoyo y reconocimiento por los logros de la pareja, ayudan a que ésta se mantenga en constante crecimiento y, en lo individual, para que cada uno se sienta pleno, con una autoestima alta y saludable, además de satisfechos y felices por haber elegido correctamente como compañero de camino, a alguien que es capaz de impulsar, comprender y compartir sus triunfos.