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15/8/17

Hombres y mujeres reaccionan de forma diferente a la infidelidad

Hombres y mujeres reaccionan de forma diferente a la infidelidad


Los investigadores llevaron a cabo un experimento con más de 1.000 personas.


muyinteresante.es

Llamamos infidelidad tanto cuando nuestra pareja mantiene relaciones sexuales con otra persona, estén involucradas o no las emociones, como cuando esta establece una estrecha relación emocional con alguien, incluso si no se practica sexo. Pero, ¿reaccionamos de la misma forma los hombres y las mujeres ante ambos tipos de infidelidad que llamaremos infidelidad sexual e infidelidad emocional?

Un estudio con más de 1.000 participantes desarrollado por científicos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha revelado que no: ambos reaccionamos de forma distinta ante la infidelidad. Entre las conclusiones del estudio publicado en la revista Personality and Individual Differences, se destaca que, mientras los hombres dan más importancia a la infidelidad sexual, las mujeres se la dan a la emocional.

¿Por qué sucede esto? “La psicología de los hombres y las mujeres es similar en la mayoría de las áreas - pero no cuando se trata de la reproducción”, explica Mons Bendixen, líder del estudio. Y es que las raíces de los roles culturales de género y la psicología evolutiva están implicadas en estas reacciones.

Para el experimento, los participantes recibieron al azar una de las 4 versiones de un cuestionario acerca de los celos; los expertos pidieron a la mitad de los encuestados que marcaran qué aspecto de la infidelidad les molestaba más, si la sexual o la emocional en distintos escenarios. Los 500 participantes restantes tuvieron que clasificar dichos escenarios con una cifra en una escala del 1 (no me molesta en absoluto) al 7 (me molesta muchísimo).

“Al igual que en dos de nuestros estudios anteriores, encontramos diferencias sexuales claras en las respuestas de los celos entre los que tenían que elegir qué aspecto de la infidelidad era más molesto para ellos. También encontramos diferencias sexuales similares cuando se utilizó un paradigma de medida continua. Estas diferencias fueron notables, ya que se obtuvieron utilizando dos métodos alternativos de medición, y en una nación altamente igualitaria con una alta expectativa de inversión paterna como es Noruega”, dijo Bendixen.
 

13/4/16

¿Hay futuro después de la infidelidad? [13-4-16]


¿Hay futuro después de la infidelidad?  

El 72.53% de nuestros lectores dejaría a su pareja si lo descubre con otra persona.

Más del 70% de los participantes de la encuesta semanal de diariouno.com.ar confesó que dejaría en el acto a su pareja si la encontrara con otra persona. La reacción, absolutamente lógica a primera vista, no es la más saludable si lo que se pretende es apostar por el proyecto de pareja.

Le consultamos a nuestros lectores cómo reaccionarían si descubrieran a su pareja con otra persona. El 72,53% aseguró: “La dejo en el acto”. En tanto, 14,47% dice que prefiere discutir el tema para salvar la relación, y en el último lugar se ubicó, con el 13%, recurrir a la agresión física.

“Para mí, la única que me parece válida, desde el lugar de seres humanos civilizados, es la segunda opción. Hay que aceptar y asumir que una relación es de a dos, y que las fisuras de una pareja obviamente tienen que ver con ambos, sea porque uno las produce y el otro se las aguanta o porque los dos las producen”, explicó la psicóloga y abogada Dina Federman, miembro del grupo Confluencia, un equipo interdisciplinario que se ocupa de asistir a parejas en proceso de reparación o de ruptura definitiva.

Para Federman, además, primero hay que definir el concepto de infidelidad. La especialista prefiere utilizar una noción más amplia que la habitual al definirla como “ser desleal con el propio proyecto. Cada uno de los integrantes de la pareja tiene que sostener la relación por convicción. Pero si ya hay una obligación moral, religiosa o social, eso se invierte en la necesidad absoluta de ser transgredido, porque somos rebeldes por naturaleza. En cambio, si internamente estamos convencidos del proyecto, nos puede pasar lo mismo, pero difícilmente lo llevemos a cabo”.

Ya hilando un poco más fino, para Federman también juega un rol importante el tipo de infidelidad. Si es una pequeña aventura, “puede estar relacionada con un ‘ataque’ de ganas de cambio, pero en la realidad seguimos en la misma relación. Aquí se piensa más en el proyecto propio que en el placer efímero de una relación pasajera. Ya es otra cosa si es una relación permanente, pues hay una disociación y habría que buscar un terapeuta”.

Respecto de la opción que resultó primera en el sondeo (“la dejo en el acto”), Federman estimó que se trata de un “reflejo sociocultural”, porque se juegan el amor propio y el orgullo. “ Hay una herida al narcisismo, por eso lo primero que aparecen son los gritos, las peleas, los reproches. Pero esta actitud tiene que estar seguida de un revincularse, si es que para uno es importante el proyecto de pareja. La pelea es lo más humanamente fácil porque no somos capaces de quedarnos impávidos ante una situación así. Pero una vez pasada esa primera situación, hay que hacer una evaluación y ver para dónde seguir”.

Es posible

Por su tarea cotidiana, la psicóloga confía en que es posible recuperar una relación luego de una infidelidad, pero admite que siempre queda la herida. “Salvando las distancias –afirmó–, es lo mismo que pasa cuando descubrís que tu pareja te sacó dinero para comprar algo con lo que vos no estabas de acuerdo. La desconfianza queda...”. Por último, Federman deja una reflexión seguida de una sugerencia: “El ser humano no es un animal monógamo. Hemos formado la pareja monogámica por diversos intereses, pero al no ser monógamos por naturaleza, lo más posible es que nos pasen estas cosas. Qué dimensión le damos al hecho y cuánto tomamos en cuenta el compromiso con uno mismo es lo que hará la diferencia. Por eso, el consejo es hacer terapia”.

Pocos eligen la agresión

“La agredo físicamente” es la opción menos elegida por los participantes de la encuesta semanal de www.diariouno.com.ar (12,71porciento) cuando respondieron a la pregunta “Si descubrís a tu pareja con otra persona, ¿qué hacés?”.

La opción cobra otra dimensión cuando apenas han pasado 48 horas desde que un gendarme retirado de 52 años disparó contra su pareja de 30 y la matara, luego de seguirla con el auto desde su lugar a trabajo.

“Algunas hipótesis que se barajan es que en medio del recorrido la mujer se habría encontrado con un hombre y su pareja habría observado”, informó en su edición de ayer Diario UNO.

La psicóloga y abogada Dina Federman, miembro del grupo Confluencia, explicó que en los casos en que se recurre a la violencia, “se desata lo atávico, lo primario; somos una de las especies dentro del mundo animal y se nos puede desatar la violencia que todos tenemos. Lo que pasa es que hay personas que son capaces de mediatizar sus acciones por el pensamiento”. Y agregó: “En este caso, el señor sólo sintió e hizo. Dijo: ‘No me voy a privar de este ‘gusto’ aunque implique quitarle la vida a quien es la madre de mi hijo’”.

7/2/16

Enfrentar la infidelidad [7-2-16]


Enfrentar la infidelidad

Cuando la pareja antes fue infiel, ellas hacen exactamente lo mismo, aun con la consecuencia que esto tiene para ambos: Un distanciamiento amoroso muy marcado.

Ciudad de México (México). Tal vez te ha pasado, o en este momento te encuentras ante esta complicada situación: tu pareja te fue infiel. Probablemente no lo puedes creer o quizá no sabes qué hacer con lo que sientes. Algo que te puede ayudar a enfrentar este dilema, es tratar de entender sus causas y consecuencias.

Raquel Liberman, psicóloga y psicoterapeuta docente del Instituto Mexicano de la Pareja, explica que es un fenómeno complejo, y que tanto en hombres como en mujeres puede tener diversas causas. “En el caso de las mujeres, uno de los motivos puede ser la búsqueda de la revancha. Cuando la pareja antes fue infiel, ellas hacen exactamente lo mismo, aun con la consecuencia que esto tiene para ambos: Un distanciamiento amoroso muy marcado”, asegura.

Añade que también puede deberse a un sentido de independencia y libertad mal entendido. “Esto viene de un error muy grande: Entender la sexualidad sólo como una dinámica física, pues en realidad es un compromiso sentimental; es un vínculo real con la pareja de los más profundos. Muchas veces, no se capta la trascendencia que tiene buscar la plenitud en este aspecto con la misma persona y evolucionar en conjunto”.

Además, hay que tomar en cuenta las características de personalidad. Si una mujer es irresponsable, indecisa, no se entrega y por esto, empieza a sentir que le falta algo, el problema está en ella. Sin embargo, algunas creen que pueden cubrir ese vacío interno y encontrar esos elementos con alguien más, en vez de trabajar con su pareja para que ambos se los puedan proporcionar mutuamente.

Pese a ello, todo puede rescatarse en una pareja, menos el que uno de los dos esté totalmente decidido a dejar al otro. Cuando una relación se daña por una infidelidad, es grave, pero la magnitud la miden quienes viven esa situación, que puede ser superable o no, pero sí es posible trabajar a favor de ella.

En este punto, explica la especialista, el hombre debe revisar sus fallas, qué pasó con él y con su pareja, y con el compromiso que hicieron para los dos. Si tiene sentimientos negativos que no puede superar, será mejor que no continúe con esa persona, pero también es importante que trabaje consigo mismo, pues probablemente quedó dañado. Por otro lado, si decide continuar, hay que reacomodar la situación y enfrentar los errores de ambas partes. Si se derivó por la búsqueda de algo, hay que revisar qué falta, para mejorar ese aspecto y hacer un nuevo compromiso.

Siempre es una relación disfuncional la que lleva a la infidelidad. Por ello, es importante que a través de un ejercicio de honestidad y amor entiendas lo que pasó, aceptes y no permitas que suceda nuevamente, ya que este tipo de situaciones lastiman la autoestima y los sentimientos de los involucrados.

29/9/15

¡Creo que me es infiel! [29-9-15]


¡Creo que me es infiel!

Las sospechas están latentes, algunas, producto de la imaginación. Otras con evidencias como marcas de labial, incluso llamadas telefónicas.

Es tan grande su tormento que la mujer decide un día cualquiera levantarse temprano, buscar unas gafas oscuras y hasta binoculares para seguir a su pareja.

En su papel de incógnito se da a la tarea de seguir el vehículo, incluso esperar largas horas a pocas cuadras de distancia.

Hasta no encontrar las evidencias no descansará. Si es necesario llevará cámara fotográfica para tener las pruebas suficientes y lograr el divorcio.

Casos así no son ajenos a la realidad, pues muchas parejas deciden acudir a la persecución para comprobar la lealtad o traición de sus esposos.

Algunas, más ocupadas, dejan todo en manos de un detective privado de alguna empresa de seguridad.

Pero, ¿cuándo esas armas se devuelven en contra suya?

¿Qué tan perjudicial resulta este tipo de situaciones para su salud física, mental y hasta judicial?

Preguntas y respuestas
María Andrea Arana / Psicóloga

¿Qué tan perjudicial resulta este tipo de situaciones de persecución de la pareja?

“En ningún caso es sano que en las relaciones se utilicen este tipo de mecanismos para asegurar la confianza, porque las relaciones interpersonales se basan en la confianza y seguridad que se tiene. Lo primero es tener claro que no puedo confiar en mi pareja si no tengo seguridad en mí mismo, en lo que soy, en lo que puedo desarrollar. Con este tipo de actuaciones estoy proyectando mi inseguridad en la otra persona”.

¿Cómo lograr el diálogo y la confianza necesaria para hablar de una infidelidad en pareja?

“Es bastante difícil hablar de una infidelidad abiertamente con la pareja, escuchar que le fue infiel. Lo primero o más sano es que la persona se tome su tiempo para que no tome decisiones apresuradas, porque en ese momento le duele el ego y empieza a compararse, a preguntarse por qué fue reemplazada(o).

La manera no es salir corriendo apresuradamente sino tomarse un tiempo prudente para valorar la relación, controlar las emociones, y después de haber evaluado ese dolor y sentirse fuerte buscar un diálogo encaminado a objetivos muy claros y no a seguir buscando explicaciones”.

¿Se puede perdonar una infidelidad?

“Es muy personal. La capacidad de perdonar está en los seres humanos, porque amar y odiar son sentimientos primarios, sólo que algunas personas tienen más capacidad de aceptar y de reparar. Al aceptar las causas que suscitaron ese hecho llega el perdón, cuando la persona no está a la defensiva ni le echa en cara lo que pasó o tiene un deseo de venganza. El perdón está muy relacionado a la madurez, a la capacidad de entender las causas y el entorno, a arrancar de cero”.

Con detective privado a bordo

Las sospechas comenzaron. Su esposo no llegaba a la hora habitual, empezaron los compromisos laborales después de horarios de oficina, incluso aparecían más almuerzos programados en su agenda.

El cambio de comportamiento también era evidente. Tanto así que su esposa decidió recurrir a una agencia de seguridad y contratar un detective.

Ya no podía más con la idea de ‘una amante’.

El detective se encargó de seguir a aquel ejecutivo pero no encontró evidencias. Tan solo almuerzos con más hombres, citas con más hombres. Ese fue el primer balance entregado por el informante a la esposa inquieta.

Pero al poco tiempo del seguimiento, ella recibió una llamada en la que el detective le confirmaba que su esposo había ingresado a un motel.

Lo que no se imaginó nunca la esposa era que contrario a lo que ella pensaba, la amante no era una mujer sino otro hombre.

Casos así pueden resultar siendo un tormento para las parejas.

Pero más allá de los resultados de ese espionaje, qué puede ocurrir legalmente.

Según explicó el Coordinador de la Especialización de Derecho Procesal Penal de la Universidad Cooperativa de Colombia, Omar Eduardo Gil, “el problema nace cuando se da cuenta la persona de que la están siguiendo. Ella o él por efecto puede acudir a una acción de tutela pero más inmediato a la Policía Nacional.

Todas las personas tienen derecho a su intimidad y nadie puede ser molestado dice la Constitución Nacional, salvo una orden judicial. Este tipo de seguimientos son tentatorios de un derecho fundamental”, explicó el profesional.

La Policía realiza una caución para que se detenga a la persona y se le diga qué está buscando.

Con el mecanismo de Acción de Tutela, por orden judicial, se le exige a la persona que deje de seguir.

Preguntas y respuestas
Ana Montañez de Gómez / Psicóloga clínica Esp. Terapia de pareja Un. Los Andes

¿Después de una infidelidad cómo volver a creer?

“Es importante resaltar que no es lo mismo un caso aislado de infidelidad a una conducta o patrón permanente (a veces correspondiendo a un trastorno de personalidad).

Cuando es una situación que se da aisladamente, donde se pueden rescatar muchos valores de la otra persona o pareja, es más fácil que se pueda lograr esto, pero la condición es de actitud de los dos implicados: “el infiel” y el “ofendido”. Ambos hacen parte de la solución al conflicto. Es recomendable que la pareja solicite ayuda a un experto, cuando sienten que por ellos mismos no encuentran el camino para recuperar la confianza”.

¿Qué tan perjudicial resulta contratar un detective?¿Por qué se llega a esos extremos?

Para llegar a este extremo de contratar un detective privado, tiene que analizarse el proceso que llevó a la persona a tomar esta decisión. Se trata de una celotipia que la lleva a querer encontrar lo imaginado por un conflicto interno de temor al abandono, con características de un trastorno obsesivo compulsivo. Se trata de evidenciar con pruebas la certeza de una infidelidad negada reiteradamente por su pareja. También para lograr romper una relación afectiva, que ya estaba rota hace mucho tiempo. Tener pruebas contundentes para afrontar ante las familias y la sociedad el motivo de una separación donde el otro es el culpable y “yo” soy la víctima. Lo hacen para desdibujar ante los hijos la imagen del otro padre generando alianzas con los hijos en contra del otro, del “malo”.

31/8/15

Ciberinfidelidad, el nuevo enemigo de las parejas [31-8-15]


Ciberinfidelidad, el nuevo enemigo de las parejas

Algunas personas buscan llenar a través de las redes sociales el vacío que sienten en su relación, lo que puede ser motivo de separación.

"Me siento sola, necesito un hombre a mi lado”, fue el mensaje que Carla -nombre ficticio- usó como anzuelo para descubrir cuán infiel le era su esposo Rodrigo -nombre ficticio- en una de las redes sociales más famosas del Internet: Facebook.

El matrimonio de esta pareja de sampedranos residentes en Nueva Orleans, Estados Unidos, se había convertido en un campo de batalla debido a que Rodrigo pasaba largas horas en esta red social y no permitía que nadie tocara su celular, por ello en Carla se desataron enormes sospechas de infidelidad.

En medio de la desesperación a ella se le ocurrió hacerse pasar por otra mujer en Facebook, llamándose Vanessa. Para despistar agregó a varias personas como “amigos” y luego le envió una solicitud de amistad a su esposo.

Bastaron unos pocos minutos para que Rodrigo aceptara la invitación y le mintiera acerca de su estado civil asegurándole que era soltero, sin hijos y con mucho dinero.

La “amistad” cibernética duró varios días hasta que llegó el momento en que Carla ya no pudo más y lo enfrentó diciéndole: “Hola, mucho gusto soy Vanessa, tu amiga del Facebook”. De inmediato, él reaccionó muy nervioso y lo negó todo. Sin embargo Carla no lo perdonó y fue el final de su matrimonio.
 
Alta incidencia

El caso de esta pareja representa solo un ejemplo de las muchas infidelidades que se realizan por medio de las redes sociales, las cuales tienen una alta incidencia según el sexólogo Manuel Orellana.

“De cada 10 parejas que asisten a mi consultorio cuatro llegan por problemas de este tipo y los porcentajes entre hombres y mujeres que son infieles en las redes son idénticos”.

Esta situación se debe a que las redes sociales contribuyen al anonimato, es decir, le facilita a las personas esconder el engaño que le hacen a su pareja, ya sea con una persona que recién acaban de conocer por la Web, una expareja o una vieja amistad. A esta acción se le llama retrosexing.

“Esta práctica está ganando la partida a las simples comunicaciones entre los involucrados. Cuando una relación termina por la razón que fuere, en el 60%  de los casos, uno de los dos quiere saber cómo se encuentra su expareja, principalmente si estuvieron juntos por más de tres años y tuvieron relaciones íntimas”.

Esperar las reuniones de secundaria para reencontrarse con viejos amigos ya quedó atrás, ahora solo se necesita ingresar a Internet para buscar a esa persona que tanto le interesa.

“Ocho de cada 10 parejas que se conocieron antes, cuando no eran compatibles terminaron su relación, pero tiempo después descubren que pueden continuarla porque al momento de la ruptura no estaban preparados psicológicamente para una relación”, concluye Orellana.


Fantasía

La psicóloga clínica y familiar Mónica Bueso afirma que las redes sociales representan dos adicciones modernas. “Estas brindan una oportunidad que antes no existía. Se puede conversar con personas reales, que están en cualquier lugar del mundo, decir de sí mismo lo que se desee, expresar abiertamente sus deseos, anhelos, sueños y metas e incluso cambiar la versión de la realidad en la que se vive, puesto que la otra persona no lo descubrirá”.

La psicóloga agregó que los cibernautas viven una fantasía que satisface sus necesidades. Sienten que esa otra persona los comprende y poco a poco pasan de un tema a otro, explorando otros niveles de satisfacción sexual.  “Recordemos que la sexualidad del ser humano va más allá del simple acto sexual. La imaginación les permite experimentar la sensación de atracción hacia esa persona irreal, en el sentido que no saben si lo que conocen es verdadero o no, ya que a través de esa interacción son libres y pueden terminar la ‘relación’ cuando quieran”.

Además en muchos casos se trata de una adicción, la cual es difícil de aceptar. “El hombre o mujer adicto a las redes sociales no pueden considerar que todo ese tiempo que se invierte allí, queda perdido en su vida real, de la cual se está desconectando cada día más” , explicó Bueso.

Las cifras cada vez son mayores. Este filtreo extramarital en el Internet actualmente sucede en un 80% de las parejas, indicó la psicóloga Magdalena Turcios. Sin embargo, agregó que no todas las personas que tienen “ciberrelaciones” desean llevarlas a la realidad, a veces se trata solo de un escape a la rutina.

“Normalmente ocurre en matrimonios que han perdido el interés por innovar en su relación y conocer a nuevas personas les hace recuperar la ilusión y el estusiasmo de ver la vida de diferente manera”.

Hay personas que no están dispuestas a perder lo que tienen seguro con sus parejas a causa de este pasatiempo. “Es necesario aclarar que la tecnología no es quien hace infiel a las personas, se trata de los valores y moral de cada quien”, afirmó.

 
Vulnerabilidad


Según un estudio realizado a 14.9 millones de usuarios en México, la infidelidad en las redes suele darse en cuatro momentos claves de la vida y se dividen en los siguientes grupos:

1. Mujeres recién casadas con el miedo de admitir abiertamente que se equivocaron de pareja.

2. Hombres casados durante un mínimo de cuatro años y que recientemente tuvieron hijos, rechazados sexualmente por su pareja.

3. Mujeres casadas durante más de 10 años, atrapadas en una relación insatisfactoria sin sexo ni pasión.

4. Personas en busca de algo especial, es decir, cuando su pareja no les satisface sus deseos más secretos, utilizan redes sociales para encontrar a quien sí desee hacerlo.

Consejos

Tiempo
Quienes pasan mucho tiempo en las redes sociales deben disminuir poco a poco el uso de ellas y comenzar a interactuar y compartir más en pareja.

Detalles
Es de vital importancia que ambos traten de llamar la atención de su pareja con detalles, para facilitarle que esta se desprenda de este tipo de “relaciones”.

Medida
Ambos pueden tener cuentas en las redes sociales, pero en ellas se debe tener solo como amigos a familiares y amistades muy cercanas que los conozcan.

Confianza
Debe poner a la disposición de su pareja toda la tecnología y aparatos para demostrar que el problema no sucederá otra vez.

Comunicación
Esta debe existir en todo tiempo y lugar. Hablar de todo e incluso de las debilidades y necesidades sin tener miedo a escucharlas de su pareja.

18/8/15

¿Qué lleva a una mujer a fijarse en un hombre comprometido? [18-8-15]


¿Qué lleva a una mujer a fijarse en un hombre comprometido? 

Hay mujeres que siempre dicen que tienen la mala suerte de enredarse justo con hombres casados, pero esto no es ninguna coincidencia.

Ser la otra, la amante, puede ser sin lugar a dudas una aventura fascinante. Algo divertido, algo para contarle a las amigas y recordar, pero esa es la parte bonita, también está lo tristeza y la soledad que conlleva no ser la pareja oficial de un hombre.

Está por ejemplo, el esperar a que el otro tenga tiempo para verte, acudir siempre en los horarios que él establece, intentar no poner mala cara porque él prefiere pasar el fin de semana con su mujer y sus hijos, en vez de verte. Ser comprensiva, a veces incluso en demasía y esperar el infaltable llamado telefónico que a veces nunca llega.

Es cierto, a cualquier nos puede suceder. Ninguna de nosotras está libre de enamorarse de un hombre casado o ya comprometido, sin embargo, hay mujeres que al parecer siempre les parece interesante aquel hombre que ya tiene pareja.

Algunas podrían decir que es mala suerte, cosas del destino, pero les contamos que, como suele pasar en esta vida, nada es al azar. De acuerdo a varios estudios e investigaciones, generalmente las mujeres que repiten este tipo de conductas, están aterradas a tener con esa persona un compromiso verdadero, por lo que buscan de manera inconsciente justamente un hombre que no les pueda brindar esto, y qué mejor uno que ya esté casado o con pareja.

Incluso hay casos un poquito más extremos en que esta conducta femenina se da porque hay una tendencia a la competencia, es decir, hay mujeres que necesitan sentir que compiten con la pareja del otro para probarse quién al final sale victoriosa, transformando el amor de la persona, en una especie de trofeo.

Ahora, lo importante es entender que nosotras siempre somos las que decidimos dar el paso de involucrarnos o no con alguien casado, ya que en toda interacción existe el momento preciso en que debemos determinar si seguir avanzando o retroceder, independiente de cuánto nos pueda gusta o atraer esa persona.

Al final, todo se reduce a una fórmula muy sencilla que va mucho más allá de todo juicio moral, y esto es que lo vital es no hacernos daño con relaciones que quizás en un inicio puedan ser divertidas, pero que después cobrarán sin duda alguna, la cuenta.